sábado, 16 de junio de 2012

Porciones de texto para desayuno.

No sabe si es él,
o si es ella allí con él,
pero así está,
cómoda se acomoda,
y escribe sobre un mundo nuevo,
con confites en la mesa
y el aroma de un café.

A solo lápiz y papel,
lo que brilla desde adentro
garabatea sus retinas,
atropella sus pestañas
ridiculiza las cortinas,
y se cristaliza en mil palabras;
en tan solo un abrir y cerrar de gafas
dibuja frases soft pastel.

...
....

cuando tiemblan la tierra,
cuando ríen estrellas, y simulan tormentas,
cuando entienden que sus cuerpos solo encienden libertad;
solo allí saben fundirse:
lo constante es brevedad.
cuando uno sólo es más que uno
y uno más uno no es igual a dos.


allí están, así se encuentran.
ellos solos.
ellos dos.
sobre un mismo suelo
bajo un mismo techo
en un mismo instante
pasión sabor mar.

Aunque cada mirada
los conduzca a sonrisas,
llevará en su ceño
esa chica de ensueños
aquel gesto extraño,
de insalvable exclamación,
al sentir en su pie
su calambre de piés
y ese olor a montaña
tan verde el panorama.

Y en el medio del viaje,
serán cine de estreno.
Él, su abrigo de noche
ese escudo en colores.
Entre ojos espejo,
y cosquillas rosadas,
ella escribe en porciones,
aunque aún suene raro.


contados sus encuentros, innumerables sus vorágines,
ella viste de otoño
un otoño en flor.
y se acuestan tan desnudos,
y despiertan tan plegados,
desenriedan sus abrazos
con un par de besos soft.


( (  y es allí donde ambos saben tan bien.
sus frases color miel no la empalagan  ) )

diecisiete de enero

acostarse. sentir el suelo, el pasto, el agua que antes cayó devora tus pies, ahora simplemente sube, se eleva, te purifica hasta la sien.
cada una de las estrellas, todas bajan y se filtran como lunares sobre tu cuerpo.
es en el templo donde todo se hace de a dos, se camina a paso de hombre, y se anda descalzo por doquier. las palabras son superfluas, los árboles llevan camisas a cuadros y hay pajaritos lejanos que parecen ve cortas escritas con tinta china.
tinta de la que no se borra.

miércoles, 6 de junio de 2012

Pliegues

Se habían abrazado tan fuerte,
se querían tan enormemente,
que vencer la distancia en la que la gente invierte mucho dinero
a ellos no les costó ni un solo pasaje.

Aquel encuentro fue fusión,
plastilinas sus cuerpos entre sábanas papel.
Tomaron ahora, la más hermosa configuración.

Ella pide a las estrellas; él se pinta de Universos.
Alguna vez se cruzarán; allí se reconocerán.
Saben distinguir muy bien
las arrugas de los años
de los pliegues de un amor.



La piel, su cartograma;
un atlas infinito donde cruzan sus caminos,
variedad en sus encuentros.
Dimensiones habitables,
serán ellos cada estreno.
Los jueves se despiden.
Viajan a lugares destinados al amor.











Madrid
Travesía Cuatro

domingo, 3 de junio de 2012

35mm

sunday morning.
yellow breakfast.
and a blue blue sky.

planes. we don't fly yet. and we met in our way back home.

this bus, now.
you, from north.
me, from south.
we're strangers.
you take off your sunglasses. the sun shines.
thank you, I guess I like the way it warms my back.

yeah, we are strangers. and that's beautiful.

took you a picture. then, you pictured me.
we spoke. we kissed.
we, gone.

and those blue blue eyes. never thought i'd like 'em this much.




fue vivir ficción. en 35mm.




jueves, 24 de mayo de 2012

origen

tus venas te recorren como las raíces de un árbol, del árbol capaz de alimentar a todo un universo.
te envuelves como máscara de oxígeno, tus muecas son mis gestos.
tu aire, un suspiro de desvelo.
salpicas estrellas con cada estornudo.
brindamos, decimos salud.
It is not yet tomorrow.


And I already miss you.



martes, 22 de mayo de 2012

Ocho

Calle, agua, la gran ciudad, luces fuera de foco, arte, no arte, libros y revistas, otoño pegado sobre las veredas, viejas que se quejan y jóvenes que festejan, lluvia de papelitos. Un bar, un restaurant, cigarrillos, él café, ella capuccino. Un gato, un tío, un sillón, y un par de fotos. Y unas fotos que hablaron, nunca las tomaron.
Ella no quiere que se vaya; bueno, él tampoco.

La toma de la mano. Ella le aprieta el dedo más chiquito, más fuerte, y continúan caminando. Se confunden un poco con la luz, hay tanto auto, y es de noche. Hay tanta gente. Hay tanto humo. Podrían perderse. Y lo hacen. Y se extrañan, pero eso todavía no.

(Bla bla bla, glup glup glup, tu tuuuu, chuik. Mua).

- Una revista para tu chico. Soy tu chico?


- Sí, sos mi chico -. Punto. Se calla. Se piensa. Piensa. Y la tapita de Coca Cola que sentía en su estómago hace algunas horas, da como un giro, existe un recuerdo. Se detiene. Su cabeza. Ellos siguen caminando. Y pregunta con miedo, un miedo que la hubiese paralizado si no hubiera comido esas espinacas verdeagua al mediodía. Y pregunta:

- Y yo? Soy tu chica?


Se acurruca en su hombro, de forma aniñada, color manzana, con cabello despeinado; es la lluvia que despeina (y piensa, la despeina casi tanto como cuando hacen el amor, aunque esas veces el cabello despeinado le queda mucho más bonito, ya lo sabe). Ahora vuelve. Ahora. Uy, con tanto miedo vuelve y le pregunta. Y escucha.

- Sí, sos mi chica.

Ya no sabe lo que quiere escuchar. Hay angustias que acompañan vidas. Pero él camina con una sonrisa tan hermosa... Casi casi dicen algo. No hace falta escuchar.

martes, 3 de enero de 2012

julio

Detrás de su puerta de roble, lo esperan los ojos más tristes del mundo. Hay una atmósfera que parece ser más fuerte que ellos, y él llega a distinguir un par de jarrones rotos, como en los dibujitos, prueba de que efectivamente esa angustia con la que ella lo recibe es consecuencia de un torbellino de emociones que acaba de abandonar la habitación. Solo unos minutos de retraso le alcanzaron para dar vuelta todo su monoambiente, hurgar por cada rinconcito que registraba, verificar debajo de cada adorno y de cada una de las alfombras, vaciar cada uno de los vasos de sus estantes, esos que él coleccionaba.

Era su forma de hacerlo hablar. De vez en cuando le pasaba, con una frecuencia de casi una vez al mes, le agarraban esas ganas locas de saber más de su chico: tenía la ilusión de encontrar algo allí, alguna cajita, llena de cartas, o de frases rotas, o de cassettes o de vinilos, o de papelitos de colores. Estaba segura que un día encontraría esa jaula donde él guardaba todas las cosas que ella nunca sabría, todo aquello que él nunca le diría.

domingo, 1 de enero de 2012

serás de marte

y te vi bajar por aquella escalera, tan tímido, tan seguro.
caminabas como en forma de río, mi mareado caracol de mar,
y tus cabellos se perdían entre cada corriente que soplaba el invierno;
yo fui solo primavera para tus pies.

el viento fue mi amigo, remolinos en tu pelo.
la pared de más atrás, color veneno,
la puerta del portón, madera añeja, barniz de piel.
ese aserrín, ahora tus pecas.
y tus comisuras. y tus ángulos. mi paisaje serán tus labios.

bajabas en terraza, sos tan alto, tan pastel,
colorado de vergüenza, atorado de ansiedad.
bajaste, yo subía, vos dijiste, yo advertí.
en algún punto, en aquel sueño, nos chocamos las mejillas,
nos perdimos interés.
hasta que nos abrazamos.

con puntitos de canela y cabellos de papel,
nos agarramos de dos palabras y secuestramos un abrazo.

parecías como recién llegado de marte.
estás tan lejos que ya no sé si te puedo esperar.

jueves, 22 de diciembre de 2011

manzana en hebras

La noche que se sentó en su balcón y no esperó nada.

Cuadrados de colores, arco iris a retazos, los dibujos, el ruido de los autos que bordeaban la locura, las luces en foco, las luces prendidas, y las apagadas también.
Todo la maravillaba, aquella noche de manzanos en flor.

Estabas a su lado,
y qué.

Todo la maravillaba, de todo se enamoraba. Menos de vos.
Hablabas tantas boludeces.

No me gustás.

domingo, 11 de diciembre de 2011

noviembre

Por las noches pausan el mundo y recorren planetas.
Improvisan sus propias canciones y respiran a través de la piel.

Cuando hacen el amor, ella cree desarmarse en milmillones de pedazos,
y a él se le despegan casi todos sus lunares.

No tienen que decir nada,
solo deben descifrar lo escrito en sus constelaciones.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Nice to meet you

El día se despereza en silencio, el mediodía se viste de desayuno.
Están en extremo silencio, pensando en lo mismo.
Él despega sus labios y suelta un verso.
Ella abre sus ojos. Se le escapan dos lágrimas.

Es tan tarde que comienza a ser temprano.
Se visten. Se van. Ya no se ven.

Lo normal le resulta tan aburrido.

viernes, 28 de octubre de 2011

Ella sueña entre fotogramas y escribe en colectivos

Después de observar y registrar y estar repleta de tanto mundo
Se da cuenta que sus ojos no alcanzan
Y descubre que no necesita más
Que sumar a su ser un pequeño equipaje
Que poco pesa pero tanto lleva
Que llueve soles e irradia lunas.

La fotografía y la escritura se hacen amigas
Y se funden como experimentando cierta simbiosis
En este que es su primer viaje
Lleno de pájaros en la cabeza y remolinos de ideas.

Ahora puede mantener fija su mirada
Y creciendo entre artes que muestran pero no dejan de ocultar
Ya no siente vergüenza frente al mundo.
Se siente desnuda, y su propia piel es su mejor escudo.
Ella sueña entre fotogramas y escribe en los colectivos.


sábado, 10 de septiembre de 2011

como azúcar impalpable

Cuando él se acercaba tanto pero tanto, que quedaba a milímetros de duende de sus labios;

era entonces cuando ella corría, también unos milímetros, su cara de cristal,

solo para que él la besara en la comisura izquierda,
solo para que él, así, acariciara su hemisferio derecho.

Se sentía como azúcar impalpable,
y con la brisa de sus manos primavera jura haber llegado hasta las nubes de Plutón.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Cuando sea grande quiero ser fotógrafa

Desde chiquita siempre iluminó todo un poquito más, para después cerrar los ojos con fuerza, de esa manera apretada que luego permite que se formen estrellitas de colores y la imagen vuelva a aparecer en un vacío; vuelve, pero con una nueva configuración, con algo de lo personal que puede darle cada uno a un recuerdo. Además, piensa ahora, los recuerdos, ¿no son en última instancia collages de pedacitos de alguna realidad, inventados a gusto y piacere de cada artista? Pensarnos como artistas por el solo hecho de crear, eso la divertía.

No le teme al paso del tiempo, pero le encanta retener imágenes y por eso tiene arruguitas en los ojos; tal vez era cierto eso que alguna vez alguien le dijo, que el tener ojos claros le permitía ver un poco más de luz que sus compañeros. Tal vez también sea cierto que no haya sido una simple coincidencia que su papá y su mamá le hayan puesto el nombre que le pusieron cuando llegó a este mundo, cuando vio la luz. Algunas de esas ideas se le pasan por la cabeza cuando se piensa parada frente a su cámara, o a cualquier otra, dialogando con luces y sombras, descubriendo cada día un nuevo encuadre para recordar.

Para entender dónde está hoy, debemos caminar unos años más atrás. Hubo una vez, hubo un momento, que fue algo así como epifánico: cerrar los ojos con fuerza ya no era suficiente. Un momento en el que las ganas de explotar de emoción le salieron con forma de imagen. Un día particular en el que cree haber conocido el mundo, y todas sus millones de posibilidades. Una mañana en la que acumular dentro de su cabeza tantos cuadritos recortados de por ahí, de esos planetas que iba visitando, ya se sentía algo pesado. Una hora concreta en la que sintió unas ganas multicolores de compartir todo eso, todo lo que se puede decir sin decir nada. Un minuto en el que decidió dar un giro a su actividad, y acompañar a sus ojos y a su cabecita con un nuevo instrumento: rompió su chanchito y salió en busca de una nueva compañera. Al segundo siguiente estaba Emma, una Canon xs, tan chiquita como ella, tan sedienta de mundo como ella. Y en seguida se hizo amiga de aquel cuaderno a veces rojo, azul otras veces, verde, amarillo con rayitas o color canela pero con aroma a vainilla. Cámara al hombro y lápiz en mano, encontró su lugar en la vida, donde comenzó a construir nuevos planetas, y coleccionar imágenes y palabras amontonadas para regalarlas al mundo. “Si el mundo se acaba, que éste sea mi equipaje”, escribió, y llegó la primera imagen.

Hoy tiene un par de años más, no se acuerda cuántos, no le importa cuántos. Pudo combinar los juegos de niña con las responsabilidades del adulto, duerme poco porque no quiere perder ni un minuto de vida. Ella tiene su juguete favorito y su herramienta de subsistencia, todo compactado en un mismo objeto, o mejor dicho, ya un sistema de objetos. Corre, arma, responde pero también propone, va de un lado al otro, siempre apurada, las cosas que tiene que hacer por lo general son para ayer, pero siempre encuentra un lugarcito en el bondi para soñar un poco más. Pinta todo el tiempo, a color o en blanco y negro, y nunca deja de observar: le encanta desayunar imagen.

Ella es grande, ahora, y ella es fotógrafa. Ella tiene ideas a las cuatro de la mañana, o a las seis, o justo antes de irse a dormir, a veces a las diez, otras veces a la una, otras tipo y media. Pero siempre las respeta, siempre las escucha, y comienza a armar series e historias y se llena de arte. Ella hace fotografía de autor. Y ella también retrata, encuadra personas, a veces productos, otras veces recorta pedacitos de restaurant, o porciones de montaña.

Ama saber que hasta el día de hoy, cuando se piensa como fotógrafa, y que sabe que es algo que nunca terminará de aprender, se emociona. Y se emociona tanto como si fuera su primer día. Sus ojitos son de color cristal.

jueves, 18 de agosto de 2011

El comienzo es del final

(el silecio sabe a humo en flor. el césped donde están parados se muere de vergüenza y se pone colorado. las copas de los árboles se sostienen en chocolate en rama, es del amargo. y cada copa tiene como mil hectáreas de manzanas. y llueve canela)


- Te extraño.


(...) (pasan pájaros. son ve-cortas tan arriba).


Lo codea. Y entonces él la besa.



Comienzan con el final más hermoso que un cuento pueda tener. Y está escrito en tinta.

Tinta china.



lunes, 1 de agosto de 2011

figurita repetida


ayer fue domingo, el más astromántico que jamás hubiera podido imaginar. Él absorve cada una de sus sorpresas, con esos ojos que simulan galaxias. Ella inventa momentos inesperados, está segura que él siempre los tornará perfectos.


que todos los días sean domingo, le pide, y sabe que ahora depende de ella.

y de su recuerdo.



martes, 12 de julio de 2011

once de julio (plan C)

Pasaban horas enteras haciendo muecas en el espejo, inventando peinados raros con sus rulos color café.
Pasaban noches enteras algo frágiles, como inmóviles, formando parte de un abrazo de miel.
Hacían pausa para comer un poco de helado, para hacer el amor. Él la recuerda de perfil, cazando semillitas de girasol tostado y tratando de sobrevivir hasta el final de cada peli. Ella memorizó todos sus lunares y sacó una fotografía mental a cada pedacito de su cara, se entretiene armando rompecabezas.

- Remember, we are stardust-, le recuerda.
Y desde lejos se dicen buenas noches.

Jamás se volvieron a ver; tal vez jamás se habían visto.
Por suerte, lo que mejor les sale es esquivar la realidad.

once de julio (plan B)

Extrañarte duele tanto
que dudo poder volverte a ver.



Just give me one second
you could save me
we could fall in love
I promise you this
There would be no tomorrow
This night is our only season.